¿Cómo definir a un "paciente poderoso" ("powerful patient")? Para mí, un buen ejemplo ha sido siempre Pat Killingsworth, que ha vivido con mieloma múltiple desde el 2007.  Autor, blogger y activista, coincidí con Pat en varias ocasiones —junto con mi colega Carol Preston. Lo había entrevistado varias veces, unas entrevistas de paciente a paciente. Hace dos años, durante una entrevista, Pat se vino abajo cuando le pregunté cómo veía el futuro. Para cualquiera de nosotros, puede ser muy incierto. Afortunadamente, Pat vivió un tiempo más. Pero hace tres días nuestro amigo falleció.

Todos nosotros en Patient Power y también la comunidad de mieloma estamos tristes por su muerte y nuestro afecto y solidaridad van hacia su esposa y su familia.

pat killingsworth

Os dejo unas palabras que me dijo Pat en una de nuestras entrevistas y que hacen patente lo positivo y a la vez realista que era: "Estoy viviendo un tiempo añadido. Para mi, este tiempo es un regalo y con él vienen varios regalos, algunos grandes, otros divertidos. Por ejemplo, si camino por un callejón oscuro, ya no tengo miedo. Tampoco tengo miedo a volar. Estoy en tiempo añadido. A veces puede ser desconcertante. Puede ser difícil pero te ayuda diariamente a apreciar lo que tienes". Pat expresó lo que sienten muchos enfermos de cáncer, el regalo de disfrutar de cada día.

Estamos en un momento en que cada vez hay más ensayos clínicos, más líneas de terapia y la esperanza de que un día el cáncer pueda ser crónico si es que no llega a curarse. Joe Biden ha lanzado el reto de conseguir curar el cáncer como en un momento el hombre llegó a la Luna... Desafortunadamente, este mal aún roba muchas vidas.

En diciembre, Carol entrevistó a Pat en ASH, el congreso de la Sociedad Norteamericana de Hematología. Allí estaba, como había estado tantas otras veces como paciente para ayudar a otras personas. Se estaba recuperando de un trasplante y tenía la esperanza de que funcionara y mejorara su estado. Pat era optimista. Pero muchas líneas de terapia para tratar la enfermedad a veces se cobran su peaje. Y esta vez Pat no lo superó.

Echaremos de menos sus palabras optimistas -aunque realistas- y su sonrisa.

Andrew Schorr